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Desarrollo rural
Deformación y reducción en el tamaño del fruto, uno de los síntomas del virus reportado. Foto: archivo particular

Deformación y reducción en el tamaño del fruto, uno de los síntomas del virus reportado. Foto: archivo particular

Ácida amenaza para el maracuyá

Apr. 22 de 2017

Por: Thalía Stephanie Yumbla Ruiz, Unimedios Palmira

El virus de la distorsión de la hoja del maracuyá, una nueva especie de geminivirus hallado en el Valle del Cauca, es el primero reportado en Colombia y el segundo que afecta la producción de esta fruta en el mundo. Su detección, identificación y caracterización servirán para plantear programas de mejoramiento genético en este cultivo de importancia económica.

Passiflora edulis, o maracuyá amarillo, como se le conoce popularmente, es un importante cultivo para la economía del Valle del Cauca, pero en los últimos años su producción ha presentado una reducción de hasta un 80 % debido a problemas virales.

Esa situación tiene en constante alerta a los productores vallecaucanos, sobre todo a los de La Unión y Palmira, donde se cosechan alrededor de 1.710 toneladas anuales de esta fruta exótica. El departamento participa con el 11 % de la producción nacional de pasifloras, en especial de maracuyá (17 %).

Fueron justamente los cultivadores de Passiflora edulis de esos municipios los primeros en darse cuenta de que sus plantas estaban sufriendo ciertas transformaciones. Las inquietudes llegaron a oídos de los investigadores del grupo Interacción Planta Microorganismo Ambiente (IPMA) de la Universidad Nacional de Colombia (UN) Sede Palmira, quienes observaron en los cultivos
vallecaucanos síntomas virales similares a los detectados en Brasil en 2001, donde se reportó el virus de la distorsión severa de la hoja del maracuyá (PSLDV, por sus siglas en inglés), primer geminivirus que afectó esa fruta y ocasionó grandes pérdidas económicas.

Juan Carlos Vaca Vaca, Ph. D. en Biotecnología de Plantas y docente de la UN Sede Palmira, señala que la familia de los geminivirus constituye un grupo importante de los microorganismos que generan enfermedades en las plantas.

“Al ser emergentes, se han convertido en una amenaza para la agricultura en el mundo, ya que por fenómenos de recombinación genética producen nuevas variantes virales que afectan cultivos de importancia económica como maíz, tomate, algodón, frijol, trigo y frutales, entre otros”, agrega Karina López López, Ph. D. en Biotecnología de Plantas y docente de la Sede.

Según los investigadores, desde 1986 varios cultivos en América Central y el Caribe han conocido la fuerza destructora de los geminivirus transmitidos por la mosca blanca (Bemisia tabaci biotipo B), su principal vector biológico, la cual, a consecuencia del cambio climático, ha colonizado nuevos ecosistemas facilitando la dispersión de estos microorganismos.

El análisis de síntomas como pérdida de la coloración; protuberancias, abultamientos y rugosidades en las hojas; reducción en el tamaño del fruto, junto con los resultados de análisis moleculares, se constituyeron en la evidencia por primera vez en Colombia de la presencia del virus de la distorsión de la hoja de maracuyá (PLDV, Passionfruit leaf distortion virus), un geminivirus diferente al reportado en Brasil.

Detección del geminivirus

Para detectar el virus se recolectaron hojas jóvenes con los síntomas mencionados en dos cultivos comerciales de maracuyá amarillo. Las plantas se encontraban en etapa de floración con una edad aproximada de 5,5 meses.

La muestra fue transportada al Laboratorio de Microbiología y Sanidad Vegetal de la UN Sede Palmira, donde se sometió a análisis moleculares que necesitaron de la extracción de adn de las hojas de maracuyá.

Emerson Carrasco, estudiante peruano de la Maestría en Ciencias Biológicas de la UN Sede Palmira, menciona que en una primera fase se le aplicó la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), con la que es posible amplificar un fragmento conservado del virus. Después, con electroforesis –una técnica de separación de moléculas en gel– se amplió y visualizó el material extraído, y para el proceso de clonación y secuenciación del genoma del geminivirus fue necesario usar otra herramienta que facilita tanto la obtención de muchas copias del ADN, como el análisis bioinformático.

De esta manera, los investigadores de la un Sede Palmira encontraron que el genoma completo del virus aislado de maracuyá tiene 5.200 pares de bases contenidas en dos fragmentos virales (A y B), un número muy pequeño si se compara con los tres billones de pares de bases que conforman el genoma humano.

“La presencia de los componentes virales A y B confirma la detección por primera vez de un begomovirus perteneciente a la familia de geminivirus, un resultado relevante ya que en este género se producen virus emergentes que ocasionan daños severos a los cultivos hasta convertirlos en inviables”, señalan los doctores Vaca y López, de la Universidad.

Para definir la identidad del nuevo virus se compararon fragmentos de ADN con geminivirus reportados en la base de datos pública GenBank. Durante esta tarea se tuvo en cuenta la propuesta del International Committee on Taxonomy of Viruses (ICTV) en 2015, que postuló que si el nivel de identidad del virus es menor o igual al 91 %, se considera una nueva especie geminiviral. El resultado fue de 88 % de identidad con otros virus de este tipo.

Según los investigadores del Ipma, los resultados obtenidos abren un área de estudio en virus en pasifloras, entre ellas el maracuyá, en la que el siguiente paso será establecer la distribución biogeográfica del virus de la distorsión de la hoja de maracuyá en Colombia. Con la información recogida será posible plantear programas de mejoramiento genético para obtener material vegetal resistente a las nuevas enfermedades virales.



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